17 de septiembre de 2013

[Cómic] Reseña de "Doctor Extraño: Dentro de Shamballa", de J. M. DeMatteis y Dan Green

Durante los comienzos de la literatura pulp, muchos autores miraron hacia Asia. El desconocimiento y la fascinación que despertaba este continente se aliaron para dar a luz una serie de historias inspiradas por los muchos misterios de las culturas orientales. Oriente era la cuna del misticismo, de la espiritualidad, del dominio de la mente y del conocimiento de los planos superiores, por lo que parecía el lugar ideal para que los héroes pulp adquiriesen sus habilidades. Cuando comenzó la Era Marvel de los Cómics, Stan Lee y Steve Ditko también recurrieron a los misterios de oriente para contextualizar a uno de sus personajes. De esta forma nació el Doctor Extraño, el Hechicero Supremo.

Stephen Extraño era un brillante y respetado cirujano que lo tenía todo. Sin embargo, también era un hombre orgulloso, egoísta y avaricioso que sólo pensaba en el dinero. Un accidente de coche dañó los nervios de sus manos, lo cual le impidió volver a operar. Desesperado, Stephen recorrió todo el mundo con la esperanza de encontrar una cura. Sus pasos le condujeron hasta el Himalaya, donde esperaba que un místico conocido simplemente como "el Anciano" le ayudase. Lejos de encontrar la ansiada cura, Stephen descubrió su verdadero destino y acabo convirtiéndose en discípulo del Anciano. Así se inició en la senda de las artes místicas y acabó adquiriendo el manto de Hechicero Supremo.

En aquellos tiempos, el viaje iniciático del Doctor Extraño no era más que una excusa, una forma de llamar la atención de los lectores fascinados por conocer los secretos de la exótica y misteriosa Asia. Los cómics del Doctor Extraño permitieron crear toda una caterva de criaturas y dimensiones mágicas, especialmente gracias al talento desatado de Steve Ditko. Sin embargo, la fantasía ocupó todo el protagonismo, dejando los aspectos más espirituales del personaje en segundo plano durante muchos años. Entrada ya la década de los 80, cuando Marvel empezaba a explorar el formato de novela gráfica para atraer a nuevos lectores adultos con el reclamo de historias maduras de calidad, el Doctor Extraño tuvo al fin la oportunidad de explorar su faceta más espiritual en una historia sustentada en las enseñanzas de las religiones orientales. Estamos hablando de "Doctor Extraño: Dentro de Shamballa".


Escrita por J. M. DeMatteis (guionista de "La Última Cacería de Kraven", una de las historias imprescindibles de Spiderman) e ilustrada por Dan Green, "Doctor Extraño: Dentro de Shamballa" es una novela gráfica peculiar. Su formato se acerca más al del relato ilustrado que al del cómic tradicional, con escasos diálogos y gran abundancia de cuadros de texto. Las viñetas no siguen una disposición fija, sino que se presentan en distintas combinaciones. Abundan las ilustraciones a toda página acompañadas de gran cantidad de textos de apoyo, como en cualquier libro ilustrado.

El formato elegido puede suscitar dudas en el lector, pero lo cierto es que encaja a la perfección con el argumento que narra DeMatteis. La premisa inicial es simple: el Doctor Extraño acude al Himalaya en el aniversario de la muerte del Anciano para rendirle homenaje. Allí se encuentra con uno de los sirvientes de su viejo maestro, un ermitaño llamado Hamir. Éste le entrega un último regalo de parte del Anciano: una caja cuyos misterios conducen al Doctor Extraño hasta un plano superior, el mítico reino de Shamballa. Los Maestros de Shamballa, las almas de los grandes místicos de la historia, han decretado que debe comenzar una Era Dorada y, para ello, el viejo mundo debe ser purgado. Los Maestros de Shamballa han elegido al Hechicero Supremo como instrumento ejecutor y le ordenan que reúna los tres fragmentos de un hechizo olvidado para desencadenar un apocalipsis sobre el planeta. Tres cuartas partes de los habitantes de la Tierra morirán, pero los supervivientes ascenderán hasta alcanzar la Perfección. Desgarrado ante la petición, pero sospechando que el alma del Anciano se encuentra entre los Maestros de Shamballa y que ésta es su última voluntad, el Doctor Extraño acepta la misión.

Dudando de su elección, Extraño viaja por el mundo para reunir un hechizo perdido en los tiempos de la Atlántida y Mu; un hechizo capaz de revitalizar las líneas de ley que conectan los distintos lugares místicos del mundo, ahora debilitados por la decadencia espiritual de los seres humanos, y hacer que la magia fluya libre de nuevo. Pero el Doctor Extraño desconoce que un oculto enemigo conspira contra él y desea que fracase, para lo que ha preparado diversas ilusiones de las que quizá ni siquiera el Hechicero Supremo podrá escapar. El destino del planeta no es lo único que está en juego, sino también el alma de Extraño.


Desde el primer momento, el argumento está repleto de referencias al hinduismo y al budismo que van más allá de la mera terminología. El propio concepto de Shamballa hunde sus raíces en ambas religiones. Mientras que para los occidentales Shamballa no es más que un reino oculto repleto de maravillas, para los orientales Shamballa es el último baluarte de la espiritualidad frente a la corrupción del alma humana. Dice la tradición que será de Shamballa desde donde partirá el ejército que arrasará el mundo y pondrá fin a las fuerzas del mal, trayendo una nueva era para el hombre. J. M. DeMatteis conoce perfectamente los elementos que maneja y los integra a la perfección en el universo del Doctor Extraño, a quien convierte en el brazo ejecutor de los Señores de Shamballa.

La misión de Extraño supone un nuevo viaje iniciático para el personaje. En ese sentido es especialmente relevante que el cómic comience con su peregrinaje al santuario del Anciano, el lugar donde empezó su aprendizaje. Hay una metáfora implícita, un mensaje oculto en el argumento y en su conclusión. Al superar los distintos retos, al renunciar a las distintas ilusiones a las que se enfrenta, el Doctor Extraño trasciende sus limitaciones. El tiempo es una ilusión. La lujuria es una ilusión. El propio yo es una ilusión. Dios es un mago, la realidad es su truco y todo lo hace con espejos. Al trascender las ilusiones que forman la realidad, uno se conoce a sí mismo y así alcanza la Verdad.

En las primera páginas vemos a un Doctor Extraño altivo y confiado. Su dominio de la magia le ha vuelto orgulloso en cierta medida, haciéndole olvidar que la sabiduría sólo puede alcanzarse desde la humildad. El poder y el dominio no implican sabiduría, por lo que haber leído todos los grimorios del mundo y conocer todos y cada uno de los hechizos existentes no hacen que el Doctor Extraño sea sabio. Después de su viaje y de poner fin de forma bellísima a la misión encomendada por los Señores de Shamballa, Extraño recupera su humildad y con ella alcanza finalmente la sabiduría. Nos encontramos ante una historia de autodescubrimiento, con una enseñanza profunda y una lectura optimista y esperanzadora.

Es frecuente que los cómics actuales de Marvel trivialicen al Doctor Extraño. En un mundo de ficción en el que prevalece la ciencia, es difícil encontrar un hueco para un mago. Sin los locos experimentos de Steve Ditko, dar vida al Hechicero Supremo puede ser una ardua tarea y no muchos son capaces de salir airosos de ella. Por eso resulta tan importante echar la vista atrás y recuperar cómics como "Doctor Extraño: Dentro de Shamballa", que no sólo muestra una soberbia caracterización del personaje, sino que además le confiere un papel que, dada su naturaleza mística, ningún otro personaje puede desempeñar dentro del Universo Marvel: el de último bastión del alma humana.


Pasando a aspectos más técnicos, es importante comentar que la narración se estructura con un extenso monólogo como eje principal. La identidad del emisor de dicho monólogo y narrador de las andanzas del protagonista es algo que sólo se desvela al alcanzar las últimas páginas del cómic, en un momento que resulta catártico en más de un sentido. Los textos no sólo son abundantes, sino también densos, recargados. Abundan las metáforas, muchas de ellas de gran belleza, y la terminología hindú aparece en algunas ocasiones. Se trata de textos complejos, abigarrados, pero también inmersivos y fascinantes. Éstos se encuentran, como ya apuntábamos anteriormente, en los cuadros de texto que salpican las páginas. El uso de bocadillos de diálogo se reserva para algunos momentos puntuales que tienen una especial significación en el trascurso de los acontecimientos.

Por su parte, Dan Green despliega un estilo pictórico que casa a la perfección con la historia que se narra. Al igual que los textos de DeMatteis contienen diversas referencias al folclore hindú y a la religión budista, el dibujo de Green muestra elementos e iconos de estas culturas. Esto se hace evidente en su representación del santuario del Anciano o del templo de la India en el que espera el segundo fragmento del hechizo. Al igual que otros autores antes que él, Green se enfrenta al desafío de representar la magia en su forma más salvaje cuando el Doctor Extraño visita planos más allá del alcance humano. El dibujante consigue otorgar una imagen ultraterrena y fascinante a Shamballa, la cual contrasta con la minuciosa recreación de ambientes mucho más mundanos como Nueva York, las selvas de Yucatán o la campiña inglesa.

A pesar de la abundancia de texto, el peso de la narración recae únicamente sobre el dibujo en el cénit de la historia. Ahí es donde Green demuestra su buen hacer gracias a la expresividad de los rostros que dibuja y a su capacidad para sugerir emociones. Gráficamente, esta obra es a todas luces soberbia.


Al tratarse de una novela gráfica autoconclusiva, esta obra es asequible para cualquier tipo de público, sea o no lector habitual de Marvel. Las primeras páginas suponen una excelente introducción en el universo del Hechicero Supremo, otorgando la suficiente información al lector no iniciado en las aventuras del Doctor Extraño. No obstante, la temática puede no resultar atractiva al lector habitual, que quizá espere una historia al uso con un héroe enfrentándose a un villano de inmenso poder. Aquí no encontraremos eso, sino un viaje de naturaleza íntima en el que el protagonista se enfrenta a sus demonios internos durante su búsqueda de comprensión, claridad y verdad. Precisamente por esa razón esta historia es tan especial.

En cuanto a la edición española, Panini editó "Doctor Extraño: Dentro de Shamballa" dentro de su línea Marvel Graphic Novels, en un elegante tomo de tapa dura y 72 páginas a un precio de 9,95€. La edición se complementa con una breve selección de ilustraciones del personaje, destacando las realizadas por Bill Sienkiewicz y Craig Hamilton.

Para concluir, debemos recordar que "Doctor Extraño: Dentro de Shamballa" no es un cómic convencional. Habrá quien se fije en su estética y vea en él un libro ilustrado que aspira a ser lo que no es. También habrá quien se fije en su contenido y vea una obra aburrida, pedante y pretenciosa que pretende dar lecciones de espiritualidad al lector. Pero con un poco de suerte también habrá un tercer grupo, el de aquellos que sean capaces de trascender la ilusión del formato y del argumento y vean este cómic como lo que es: una trabajo maravilloso, con una profunda sensibilidad artística y humana, con una historia compleja y madura que se plantea elevadas preguntas y con un mensaje emocionante, bello y esperanzador. No todo el mundo encontrará reveladora la lectura de este cómic, pero aquellos que lo hagan lo atesorarán como la brillante joya que es.

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