21 de mayo de 2010

[Cómic] Reseña de "Crisis Final", de Grant Morrison


Ahora que comienza a publicarse en nuestro país "La Noche Más Oscura", el último macroevento del Universo DC, es buen momento para echar la vista atrás y recordar el evento anterior: "Crisis Final". Ne tengo ninguna duda de que "La Noche Más Oscura" será una lectura interesante y divertida, aunque se trate de un evento prototípico basado en el impacto que producen las muertes y resurecciones de personajes y los combates contra un enemigo de poder extraordinario. Sin embargo, "Crisis Final" fue en evento completamente alejado de los cánones habituales y prototípicos del cómic mainstream. Quizá por ello fue tan criticado en su momento, habiendo pasado a la historia como una saga incomprensible y sin sentido de la que poco o nada se puede salvar. Personalmente no puedo estar más en desacuerdo.

Grant Morrison es un gran guionista. Es lo mínimo que se puede decir del hombre que innovó como nadie nunca se había atrevido a hacerlo dentro de una franquicia tan inamovible como es X-Men y del hombre que concibió ese soberbio renacer de los ideales clásicos del superhéroe en la imprescindible "All Star Superman". No obstante, Morrison no es un guionista "normal". No escribe historias sencillas ni fáciles de leer y suele salpicar sus guiones con referencias a cómics publicados hace décadas (especialmente de los años 50 y 60). Eso sin mencionar su interés por la metanarrativa y por el manejo de imágenes simbólicas y arquetipos inconscientes (pues Morrison no sólo es escritor, sino también practicante de la llamada "magia del caos"). Evidentemente, con alguien así a los mandos de "Crisis Final" este evento iba a ser de todo menos típico.


El planteamiento de la saga no podría ser más interesante: se ha producido una guerra cósmica en los cielos y el mal ha vencido. Así de sencillo. La historia comienza con el mal triunfante y nos muestra los inútiles intentos de los héroes de resistirse a la oscuridad. Morrison recurre a la mitología cósmica creada por el mítico dibujante y guionista Jack Kirby: los Dioses Oscuros de Apokolips, encabezados por Darkseid, han derrotado a los Nuevos Dioses de Nueva Génesis, acabando así con el Cuarto Mundo. Tras la batalla, Darkseid ha caído a la Tierra a través del multiverso, desgarrando el tejido mismo de la realidad. La oscuridad de Darkseid amenaza con colapsar la existencia. Sin embargo, el Nuevo Dios Metrón, que siempre ha permanecido ajeno al conflicto, tiene otros planes para la Tierra y por ello viaja al pasado remoto, milenios antes de la llegada de Darkseid, para hacerle entrega de un misterioso regalo a la humanidad: el don del conocimiento.

Pero todo este planteamiento tan fantástico se ve afectado por dos grandes problemas. El primero es la falta de coordinación de la propia editorial, que comenzó a publicar eventos anteriores a los que se narran en "Crisis Final" protagonizados por Darkseid y los Nuevos Dioses que no cuadran con lo que luego nos muestra Morrison. Lo que se narra en "Cuenta Atrás a Crisis Final" y "La Muerte de los Nuevos Dioses" no encaja con lo que luego vemos en "Crisis Final", evidenciando un grave problema de índole editorial (Morrison empezó a escribir "Crisis Final" antes de que se publicasen estas dos series, dejando a sus responsables unos patrones a modo de guía que éstos no supieron seguir). Lo mismo sucede con los acontecimientos que muestra "Crisis Final: La Legión de 3 Mundos", historia que, a pesar de su título, nada tiene que ver con lo que cuenta Morrison. El segundo problema no es la falta de coherencia interna de la obra, como a muchos les gusta pensar, sino un ritmo y un desarrollo irregulares.

"Crisis Final" habla del multiverso y de la raza de Monitores que lo supervisa, de la ascensión de Darkseid, de los planes de Metrón para crear el Quinto Mundo, del efecto que tiene en los héroes participar en una guerra que ya han perdido antes de empezar a luchar... Como suele decirse: quien mucho abarca, poco aprieta. Hay aspectos de "Crisis Final" que requerían un mayor tratamiento, gozando al principio de una gran importancia y volviéndose anecdóticos hacia el final. Es el caso del villano Libra (recuperado por Morrison de una vieja aventura de la Liga de la Justicia para convertirlo en el profeta de Darkseid), de los niños metahumanos secuestrados por Darkseid o del grupo de excéntricos héroes japoneses que parece una nueva encarnación de los Jóvenes Eternos de Jack Kirby, cuyo papel parece muy relevante al principio pero luego son dados de lado para dar paso a los confusos asuntos de índole cósmica.


El tema de las muertes y resurrecciones innecesarias merece ser comentado aparte, pues en "Crisis Final" tenemos varias y además muy sonadas: la muerte del Detective Marciano, el regreso de Barry Allen/Flash (cuya mítica muerte en "Crisis en Tierras Infinitas" había sido respetada hasta ahora) y la muerte de Batman. Personalmente, no critico el uso de muertes y resurrecciones como recurso narrativo para aumentar el impacto de un cómic puntual, pero si éstas van a ser permanentes deben venir acompañadas de un plan, es decir, de una historia interesante que contar a raiz de la muerte o resurrección del personaje en cuestión. Cuando se mata a un personaje porque no se sabe qué hacer con él o se resucita a uno sólo para crear un golpe de efecto, sin planear qué va a ser de esos personajes en el futuro, es cuando se puede considerar un recurso superfluo e innecesario (y es cuando me resulta indignante). Descontando la muerte de Batman, para quien Morrison tenía planes (como estamos viendo ahora en "El Regreso de Bruce Wayne"), la muerte del Detective Marciano y el regreso de Flash me parecen del todo innecesarios. Morrison no tenía planes a largo plazo para ellos y cayó en el vulgar error de convertirlos en meros golpes de efecto. Como acabo de decir, esto era del todo innecesario y además indignante.


Decíamos antes que Morrison deja algunos focos de la narración apartados rápidamente para centrarse en los temas cósmicos y he aquí el aspecto más criticado de la saga, lo que ha llevado a muchos lectores a considerarla algo incomprensible. A medida que aumenta el nivel de abstracción de los acontecimientos, Morrison recurre más y más a la metanarrativa, hasta el punto de que el último número de la saga es una amalgama de diferentes historias entrelazadas narradas de formas extrañas y poco convencionales (alterando el orden de viñetas, saltando del presente al pasado, cambiando de narrador...), todo para representar que "el tiempo mismo se ha roto". Incluso el combate con el propio Darkseid, villano principal de "Crisis Final", queda olvidado en segundo plano ante la narración de cómo se reconstruye la realidad fragmentada; algo que sólo puede hacer Superman y para lo cual es fundamental el regalo que Metrón ofreció a la humanidad milenios atrás. Aquí es donde la historia en sí deja de ser importante (a pesar de la llegada de otro villano, el Monitor corrupto aparecido en la psicodélica "Superman Beyond", una serie que sirve como complemento de "Crisis Final" ideada por el propio Morrison y cuya lectura es fundamental) para dar paso a la importancia de los símbolos y al complejo mensaje, no exento de cierta mística, que pretende transmitir Morrison: el Quinto Mundo es aquel en el que los hombres son Dioses.

Por si no ha quedado bastante claro todavía, "Crisis Final" no es un macroevento típico y convencional. Ésta no es la historia de los héroes dándose mamporros contra los villanos para salvar el universo. Es la historia de la ascensión de la humanidad gracias al don del conocimiento, una historia que se narra fundamentalmente a un nivel elevado y abstracto, a la vez que se homenajea al padre de las historias cósmicas en los cómics: Jack Kirby. Es más, "Crisis Final" no sólo es una revisión y un homenaje a la obra de Kirby, sino que también es una puerta abierta a su consolidación en el Universo DC actual. "Crisis Final" no es lo que esperaban los lectores, pues es algo tan diferente y especial que no tiene cabida dentro del estricto Universo DC que se basa en lo comercial. Yo incluso me atrevería a decir que ésta es la razón por la que "Crisis Final" no gustó a los lectores. No es una obra comercial, sino una obra profunda, compleja y personal de un genio excéntrico como es Grant Morrison. Su sitio no era la continuidad normal del Universo DC, sino un lugar propio, apartado, como el que tuvo "All Star Superman".


"Crisis Final" no es perfecta. Tiene ciertos fallos y ciertas carencias, como ya hemos comentado, pero aún así me parece un gran trabajo por parte de Morrison; un trabajo interesante y sugerente que se puede leer a varios niveles y que además rinde culto al gran Kirby. Morrison despliega algunas ideas delirantemente geniales a lo largo de la saga que merecen ser recordadas: la mano ígnea que escribía mensajes a los Nuevos Dioses convertida en un cursor de ordenador, el Cubo de Rubik resuelto en menos movimientos de los posibles que resulta ser la Madre Caja de Metrón, la necesidad de calcular una Ecuación de la Vida para contrarrestar el poder de la Ecuación de la Anti-Vida de Darkseid, el concepto de deidad universal convertido en un organismo de funcionamiento similar a los seres biológicos (siendo el mal una infección), la idea de que la muerte no puede ir más rápida que la luz y que sobrepasado el punto hiperlumínico la materia se convierte en información... ideas deliramente geniales, delirantemente brillantes, pero dolorosamente incompatibles con un universo de ficción que responde antes a intereses comerciales que a intereses artísticos y creativos. El lector medio sólo quiere ver supertipos dándose mamporros y eso es lo que esperar ver, a niveles magnificados, en los macroeventos editoriales. Morrison en cambio nos habla del poder del conocimiento, de la deificación de la ciencia y de la mística universal. No me extraña que "Crisis Final" recibiese tantas críticas.

7 comentarios:

  1. Crsis final es horrible, interminable, infumable, no hay otra calificacion posible, un delirio total.

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  2. Discrepo. Mis razones, en el texto.

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  3. Leí este fin de semana "crisis final", concuerdo mucho con lo comentado en el texto, pero el último número de la saga me superó, es muy confuso, creo q se desmarca del ritmo con el que se contó el resto de la historia, de todas maneras es altamente recomendable.
    saludos

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  4. Ciertamente el último número es especialmente confuso. Los guiones de Morrison nunca se han caracterizado por ser asequibles, aunque en esta ocasión creo que las injerencias de la propia editorial contribuyeron a hacer la conclusión mucho más confusa de lo que ya era. No obstante, como tú bien dices, esto no quita que "Crisis Final" sea altamente recomendable.

    Un saludo.

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  5. Bueno yo creo que los primeros números hasta el 6 fue muy bueno se jugaron el todo para convertir a los héroes como leyendas que pasa cuando Diana se convierte en villana, que pasa cuando batman desaparece que pasa cuando superman tiene que tomar una fuerte decisión los tres iconos quedan fuera de combate en 3 números retoma la segunda crisis y deja posibles aciertos para este 2018 donde la final cumple sus 10 años y se cumple la profecía de futures end vamos viendo que pasa para entonces saludos buen blog

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  6. No se tanto de comics, pero si he leido todas las crisis.
    La primera Crisis tenia un motivo, hacer mas consistente la continuidad de todos sus personajes. La segunda, con Paralaje, limar las pequeñas asperezas que su predecesora no pudo cubrir. La tercera, la Crisis Infinita, ademas de ser un homenaje de la primera, buscaba traer de vuelta el Multiverso y mostrar que todo importa... hasta los que fueron olvidados. Y la Crisis Final; creo que fue mas un capricho de Morrison por crear un evento que involucraba a los del cuarto mundo.
    La he leido como tres veces. Y sigo sin hallarle el agrado. :( Multiversity es un poco más descente, pero tambien recae en la ambigüedad. Un anticlimax. No es el Morrison de siempre.

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  7. Morrison siempre ha sido pretencioso, no es necesario usar términos rebuscados e incomprensibles para dar una buena historia, Alan Moore entrega historias mas profundas y totalmente accesibles, esa es la magia de un gran escritor, dar a conocer grandes puntos de vista en pocas palabras, eso es de lo que Morrison carece en crisis final, no se necesita rebuscar las historias para entregar un buen evento.

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