23 de noviembre de 2009

[Cómic] Reseña de "Magneto: Testamento"


Recientemente recopilada en un tomo de la colección 100% Marvel, la miniserie "Magneto: Testamento" nos relata la juventud del mayor enemigo de los X-Men. Dejando a un lado el género superheróico, esta historia es un duro retrato del sufrimiento del pueblo judío durante el Holocausto. Mucho antes de ser conocido como el Amo del Magnetismo, Magneto fue un muchacho judío durante la ascensión del nazismo en Alemania. Marcado por unas injustas creencias raciales, se vio obligado a contemplar cómo su pueblo era asesinado sistemáticamente. Él mismo se vio convertido en un Sonderkommando, un judío encargado de incinerar los cadáveres de sus compañeros asesinados en las cámaras de gas. "Magneto: Testamento" es el recuerdo de aquellos días oscuros que le marcaron para siempre y le convirtieron en el hombre que sería años después.

Los autores:

Greg Pak es el encargado de los guiones de esta miniserie. Este prometedor cineasta llamó la atención de Marvel Comics tras ser reconocido en varios festivales de cine. La editorial le ofreció que se encargase de los guiones de "Warlock", serie que supuso el relanzamiento de uno de los personajes más populares de Marvel durante la década de los 70. Posteriomente se encargó de guionizar "X-Men: La Canción Final de Fénix", "Iron Man: Dinastía de M" y la serie regular de Hulk hasta el crossover "World War Hulk". Actualmente se encarga de guionizar "El Increíble Hércules", una de las series más frescas y divertidas de Marvel.

Carmine Di Giandomenico es el responsable del dibujo. Este dibujante italiano es poco conocido entre los seguidores de Marvel, pues sólo ha dibujado un número de "What if...?" y la miniserie "Daredevil: Batallador Jack Murdock". No obstante, pronto veremos más trabajos suyos, como por ejemplo "Spiderman: Noir".

Marko Djurdjevic es el ilustrador de las portadas. Este excelente dibujante alemán descendiente de una familia serbia es uno de los artistas conceptuales más prometedores del panorama actual del cómic americano. Djurdjevic comenzó a trabajar como ilustrador a los 17 años, realizando proyectos para videojuegos y películas. Pronto llamó la atención de Marvel Comics, que le ofreció diferentes proyectos. A día de hoy es uno de los portadistas más solicitados de la editorial.

La obra:



"Magneto: Testamento" es una miniserie de 5 números publicada bajo el sello Marvel Knights, una línea editorial en la que se publican historias de corte más serio y adulto protagonizadas por los personajes Marvel. En nuestro país ha sido recopilada en un tomo de la colección 100% Marvel de Panini a un precio de 11€.

Argumento:

Alemania, 1935. El nazismo inicia su imparable ascensión y los judíos alemanes comienzan a ser perseguidos y odiados por "contaminar" la pureza del pueblo ario. Max Eisenhardt es un joven proveniente de una familia judía de clase media. Su padre combatió por Alemania durante la Primera Guerra Mundial y fue condecorado por ello. Él se encuentra entre los primeros de su clase. Sin embargo, la propaganda nazi ha comenzado a hacer mella en el pueblo alemán y tanto Max como el resto de su familia comienzan a ser humillados, maltratados y posteriormente perseguidos.

Obligados a exiliarse a Polonia, Max y su familia verán que sus intentos de escapar son inútiles, pues las tropas alemanas comienzan la invasión del territorio polaco y recluyen a los judíos en el ghetto de Varsovia. Tras innumerables penurias, Max es enviado al campo de concentración de Auschwitz, donde se convierte en un Sonderkommando encargado de incinerar los cuerpos de los judíos exterminados en las cámaras de gas. Su única razón para continuar viviendo en semajante infierno es el amor de Magda, una joven gitana a la que tratará de liberar del campo antes de que sea demasiado tarde para todos.

Personajes:

Max: Magneto, el Amo del Magnetismo, mucho antes de convertirse en un villano y combatir contra los X-Men era un muchacho judío llamado Max Eisenhardt. A lo largo de su trayectoria, este famoso personaje ha utilizado diversos nombres, pero por primera vez se nos desvela su verdadero nombre, al que renunciaría posteriormente tras los crueles acontecimientos que tuvo que contemplar durante su juventud. Poco tiene que ver el joven Max con el hombre en el que posteriormente se convertiría. Por aquel entonces aún no se hablaba de mutantes ni de poderes y Max no era más que un chico normal con un tremendo potencial sumido en la vorágine que consumió a su país y que provocó la muerte de millones de inocentes.

Magda: Los conocedores del Universo Marvel saben cuál es el triste destino de esta joven gitana. El primer gran amor de Magneto, Magda se convertiría en su esposa y en la madre de sus hijos. Su primera hija sería cruelmente asesinada, lo que provocaría que su marido utilizase sus poderes mutantes por primera vez y destruyese todo un pueblo. Magda huiría aterrorizada de allí para dar a luz a los gemelos de los que estaba embarazada: Pietro y Wanda (quienes se convertirían con el tiempo en Mercurio y la Bruja Escarlata). Magda murió en este segundo parto y, durante años, Magneto se maldijo a sí mismo por haber conducido a su amada esposa hasta la muerte. "Magneto: Testamento" nos lleva mucho antes de esos acontecimientos, al principio mismo de su relación. De esta forma podemos ver cómo comenzó su romance y cómo afrontaron juntos los horrores del tristemente célebre campo de concentración de Auschwitz.

Valoración:

"Magneto: Testamento" no es una historia de superhéroes. En ella no hay héroes, ni villanos, ni poderes mutantes. Se trata simplemente de la historia de un joven inocente atrapado por una locura incomprensible y obligado a contemplar (y a realizar) atrocidades más allá de toda lógica. Contada con un minucioso rigor histórico producto de una larga investigación por parte del guionista, "Magneto: Testamento" reconstruye una pequeña porción de esa página negra de la historia desde la perspectiva de un niño. El hecho de que este niño sea un personaje ficticio es lo de menos, pues incontables personas reales pasaron exactamente por lo mismo.


Por otra parte, hubiese sido muy fácil convertir esta historia en un mera justificación para las posteriores maldades de Magneto, pero Greg Pak consigue evitar ese manido estereotipo. Los actos como villano de Magneto nunca se han justificado de una forma tan simple. Magneto no se convirtió en villano por haber sufrido de niño, sino por razones mucho más complejas. No obstante, su posición no deja de tener ciertos paralelismos con la situación que vivió en su juventud. Como villano, Magneto desea proteger al pueblo mutante, aunque eso signifique exterminar a los humanos. La ironía de esta filosofía está clara, pues se asemeja demasiado a la que predicaban aquellos que deseaban proteger la pureza del pueblo ario, aún a costa del exterminio de otros pueblos "inferiores". Magneto es, por lo tanto, alguien que desea hacer lo correcto, aunque al hacerlo se esté convirtiendo en aquello en lo que más odia. Esta concepción del personaje es la que nos encontramos en "Magneto: Testamento", pues esta miniserie no nos presenta a un héroe o a un villano, sino a un hombre corriente obligado a enfrentarse a un mundo sumido en la locura. La ambigüedad moral es uno de los elementos clave del personaje y Greg Pak la aprovecha de una forma excelente en la conclusión de esta miniserie.

La fidelidad histórica del guión hace que esta miniserie contenga escenas de gran dureza. Esta dureza queda además acrecentada por el hecho de que la mayor parte de lo relatado sucedió realmente. Acontecimientos como la Kristallnatch (la "Noche de los Cristales Rotos"), la invasión de Polonia o la creación del ghetto de Varsovia están narrados de forma escalofriante. Sin embargo, a pesar del tono desesperanzador de la hitoria, aún queda un pequeño resquicio de esperanza gracias a la historia de amor que comparten Max y Magda; una historia de amor que se desarrolla a ambos lados de una de las alambradas del campo de concentración de Auschwitz. Para los conocedores de los personajes, el inicio de este romance condenado a un final trágico se hace especialmente amargo. El peso emotivo de "Magneto: Testamento" es evidente.


El magnífico guión está acompañado de un estilo de dibujo sencillo y expresivo, capaz de mostrar la crueldad y el sufrimiento de forma realista, pero sin caer en tópicos desagradables. La locura del Holocausto se muestra de una forma contenida, aunque ni siquiera eso sirve para que parezca menos atroz. El estilo de Carmine Di Giandomenico se aleja bastante de lo que se puede ver habitualmente en Marvel, aunque no por ello deja de ser un dibujo excelente. Su labor queda remarcada por el trabajo del colorista, que hace uso de una paleta de colores acorde a los oscuros acontecimientos que narra la historia.

En cuanto a las portadas, están realizadas magistralmente por el popular Marko Djurdjevic. Este dibujante optó por realizar las portadas en tonos grises, exceptuando algunas notas de color rojo que van desapareciendo progresivamente hasta la portada del último número de la miniserie, en la que casi se han extinguido. Es un detalle curioso que les otorga una fuerza arrolladora.

Conclusión:

No es necesario conocer a Magneto ni ser lector habitual de Marvel para disfrutar de "Magneto: Testamento". Evidentemente, los conocedores del personaje difrutarán mucho más de las sutilezas de la historia, pero cualquier persona puede leer y disfrutar de este cómic independientemente de sus conocimientos previos. Los que busquen una historia de superhéroes o supervillanos no la encontrarán aquí. De hecho, a pesar de que se insinúa el tremendo potencial que alberga el joven Max en varias ocasiones, en ningún momento le veremos usar sus poderes. Lo que veremos es la historia de las atrocidades cometidas por el régimen nazi y las penurias sufridas por un joven muchacho que acabará jurándose a sí mismo que no permitirá que algo así vuelva a repetirse. "Magneto: Testamento" es sin duda uno de los mejores cómics publicados estos últimos meses y no puedo hacer otra cosa más que recomendarlo. Además, la edición española es de gran calidad y el único fallo que se le puede reprochar es la falta de separación entre un capítulo y otro (que se debe sin duda a la manía que tiene Panini de convertir las miniseries en novelas gráficas, cuando es evidente que el ritmo narrativo de una miniserie es bien distinto al de una novela gráfica y el principio y final de cada uno de los números que la componen deberían estar bien definidos en su edición en tomo).

2 comentarios:

  1. Genial la reseña, digna de mención y consulta.

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  2. ¡Gracias! Me alegro de que te gustase.

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