10 de junio de 2009

[Cómic] Reseña de "V de Vendetta", de Alan Moore y David Lloyd

Soy la conspiración, la pólvora y la traición.
Soy un fantasma, una sombra, un pecado.
Soy el caos. Soy el germen de la revolución.
¡Soy lo que el pueblo oprimido ha deseado!

Entiendo de arte, ciencias, letras y filosofía,
Pero es la venganza la que mueve mi mano.
No soy más que un heraldo de la anarquía.
Soy el hombre del saco, ¡soy el villano!

Del barbudo Alan Moore soy una creación.
Con gran tino me dotó de personalidad.
De sus ideas políticas soy fiel representación,
Pero pocos han sabido apreciar esta cualidad.

No tengo más nombre que V. ¡De Vendetta!
Y con estos versos presento mi reseña.
¿Os ha gustado mi original treta?
Los autores:


Alan Moore nació en Northampton (Inglaterra) en 1953. Sus primeros trabajos como guionista fueron para las revistas "Dr. Who" (perteneciente a la extinta Marvel UK) y "2000 A.D. "(de la editorial IPC). Después realizó "Capitán Britania" para Marvel UK junto a Alan Davis y "V de Vendetta" y "Miracleman" para la revista Warrior.

Su primer trabajo en el mundo del cómic americano fue "La Cosa del Pantano" para DC Comics. La serie no pasaba precisamente por su mejor momento, pero a Moore le bastaron un par de números para reescribir el origen del personaje y devolverlo a la fama. Fue en esta serie en la que presentó al popular personaje John Constantine, que posteriormente protagonizaría su propia serie ("Hellblazer"). En 1986 publicó "Watchmen" junto al dibujante Dave Gibbons, una obra revolucionaria adelantada a su tiempo. Ese mismo año se encargó de escribir los dos últimos números de las series de Superman antes de su relanzamiento y modernización, haciendo un gran homenaje a las historias clásicas del personaje en la Silver Age. En 1988 publicó "Batman: La Broma Asesina", un genial acercamiento al universo del Hombre Murciélago y de su principal enemigo, el Joker. Éste fue su último trabajo para DC.

Años después publicó "From Hell", una oscura y espeluznante historia sobre los asesinatos de Jack el Destripador en el Londres victoriano. Mucho más recientemente nos trajo "La Liga de los Hombres Extraordinarios", "Top Ten", "Promethea" y "Tom Strong". Además de sus guiones para cómics, Moore también ha escrito una novela titulada "La Voz del Fuego" y un relato: "El Lagarto Hipotético".


David Lloyd nació en 1950 y comenzó a trabajar en el mundo del cómic a finales de las década de los 70. Realizó sus primeras obras como dibujante en Marvel UK, aunque fuera de esta editorial participó en diversas historias negras al más puro estilo pulp.

En 1982 trabajaba como dibujante en la revista "Warrior", cuando el editor le pidió que crease un nuevo personaje. Con la ayuda del guionista Alan Moore, Lloyd dio vida a V, un anarquista inspirado en Guy Fawkes (Guy Fawkes fue un personaje histórico que trató de hacer explotar el parlamento inglés en 1605 para acabar con la persecución a la que los protestantes sometían a los católicos).

Posteriormente realizó "Hellblazer" junto a guionistas de la talla de Jamie Delano y Grant Morrison. También destaca su participación en "Global Frequency" junto a Warren Ellis.

La obra:

Los inicios de "V de Vendetta" no fueron sencillos. El concepto central de la obra sufrió diversos cambios a lo largo de su trayectoria; en parte por las dudas de los propios autores y en parte por los rechazos de los editores. En 1975 Moore concibió la idea de un terrorista disfrazado como un personaje teatral (llamado "The Doll") que se enfrentaba a un gobierno totalitario, pero esta idea fue rechazaba por la editorial para la que trabajaba.

En 1980, Moore pasó a trabajar para la revista "Warrior", donde coincidió con Lloyd. Éste había recibido el encargo de desarrollar una historia completamente nueva para la revista. Ambos autores poseían ideas políticas muy similares y quisieron verterlas en su nueva obra, aunque sus primeras ideas no parecían llegar a ninguna parte. Moore propuso su idea sobre "The Doll", pero no tardó en ser descartada de nuevo. A pesar de ello, parte de dicha idea se acabó poniendo finalmente en práctica. La principal aportación de Lloyd a "V de Vendetta" fue el diseño del personaje principal: V, a quien dotó de su característica máscara de Guy Fawkes. Además de eso, Lloyd propuso que la verdadera identidad de este personaje no fuese revelada en ningún momento.

En 1982 comenzó a publicarse "V de Vendetta" en las páginas de "Warrior" (en blanco y negro), convirtiéndose en un cómic muy popular. Concebida originalmente como una serie abierta, esta concepción chocó contra la realidad cuando la revista quebró en 1985, dejando la obra a mitad. En 1988 DC Comics se hizo con los derechos de publicación y convenció a los autores para que la terminasen. Finalmente, "V de Vendetta" se publicó en diez números (esta vez a color). Posteriormente sería recopilada en diversas ediciones en formato tomo.


Dado que su publicación original era una revista, "V de Vendetta" consta de una serie de capítulos muy breves (de unas 6 u 8 páginas cada uno). La historia se divide en tres partes (tres libros): "Europa tras el Reino", "El Cabaret del Vicio" y "La Tierra-de-Haz-lo-que-Quieras".

Su narrativa es bastante peculiar, ya que prescinde casi por completo de cuadros de texto (únicamente encontramos aquellos que nos indican el tiempo y el lugar... y poco más). Tampoco encontraremos onomatopeyas ni bocadillos de pensamiento, dejando que sea la contundencia de la parte gráfica la que sostenga el principal peso narrativo.

En cuanto a los diálogos debemos comentar que continen numerosas citas (desde clásicos literarios como "Fausto" a canciones de los Rolling Stones), así como diversos juegos de palabras (como el que se establece entre la letra V y el número romano cinco).

Argumento:

"V de Vendetta" nos traslada al futuro cercano de 1997 (recordemos que esta obra comenzó a publicarse en 1982), en el que Inglaterra ha logrado sobrevivir a duras penas al invierno nuclear provocado por la Tercera Guerra Mundial entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Tras la guerra, un partido ultraderechista llamado "Fuego Nórdico" se hizo con el control del gobierno e instauró un estado totalitario basado en la ideología fascista. Bajo el lema "Fuerza mediante pureza, pureza mediante fé", el nuevo orden recortó las libertades civiles y trasladó a todos los que consideraba "elementos subversivos" (disidentes políticos, gente de raza negra, homosexuales...) a campos de concentración.

El líder del partido gobierna Inglaterra gracias a un ordenador llamado Destino, que controla prácticamente todo: desde los suministros alimenticios a las cámaras de seguridad que se encuentran por doquier. El partido cuenta con varios órganos: "El Ojo" se encarga de la videovigilancia, "El Oído" de las escuchas telefónicas, "La Boca" de transmitir propaganda política por la radio, "La Nariz" de las investigaciones policiales y, finalmente, "El Dedo" de reprimir violentamente cualquier atisbo de desobediencia.


En este contexto aparece un terrorista disfrazado con una máscara de Guy Fawkes que se hace llamar V y que inicia una cuidadosa venganza contra algunos de los más importantes miembros del partido.

Una noche, V salva a una joven llamada Evey Hammond de ser violada y asesinada por miembros de "El Dedo" y la lleva a su misterioso refugio: "La Galería de las Sombras", un lugar en el que almacena libros, cuadros, películas y discos que han sido censurados por el nuevo orden. Poco a poco, Evey irá conociendo a V y descubriendo cuál es la verdad que se oculta tras su misteriosa vendetta, llegando a jugar un papel decisivo en ella.

Personajes:

Aunque son muchos los personajes que aparecen en este cómic, vamos a centrarnos en aquellos que se pueden considerar principales por su relevancia en la trama y por su número de apariciones.

V: El misterioso protagonista de esta obra. En ningún momento se nos desvela su identidad ni podemos ver el rostro que se oculta tras la máscara. Aunque en varios momentos se especula acerca de su origen (un prisionero de un campo de concentración, apodado "el hombre de la sala cinco", sobre el que se realizaron experimentos médicos), nunca se llega a tener ninguna certeza sobre él. A esto se une el hecho de que V es una fachada, una ficción. Sus gestos son teatrales y sus palabras provienen de alusiones literarias y letras de viejas canciones. ¿Qué es lo que hay tras esa fachada? ¿Es un loco? ¿Un héroe? ¿Un visionario? ¿Un asesino? Un poco de cada cosa, en realidad. En un determinado momento, V asegura que bajo su capa no hay carne ni sangre, sino únicamente una idea. Y, efectivamente, eso es V: una idea abstracta, un concepto, algo que va mucho más allá de la capa y la máscara.

Evey Hammond: La joven Evey perdió a su madre durante la época posterior a la guerra. Poco después su padre fue detenido por haber pertenecido a un grupo socialista en su juventud. A los doce años fue llevada a un hospicio con otras niñas a las que obligaban a trabajar en una de las fábricas de suministros del partido. Cuatro años después Evey malvivía como podía, siempre sin suficiente comida ni dinero. Tras saber que algunas de las chicas mayores conseguían dinero yéndose con hombres, Evey decidió prostituirse. Tenía dieciséis años cuando salió a la calle para venderse por primera vez, con tan mala suerte que acabó insinuándose a uno de los miembros de "El Dedo". Éste y sus compañeros trataron de aprovecharse de ella, pero la repentina entrada en escena de V la salvó. V mató a tres de ellos para rescatarla y luego la llevó la "La Galería de las Sombras", su refugio. El misterioso enmascarado tenía un papel pensado para ella en su vendetta.

Eric Finch: Un viejo policía que perdió a su familia durante la guerra y que ahora trabaja en "La Nariz" bajo las órdenes del partido. Cuando el terrorista conocido como V comienza a demoler importantes monumentos (como las cámaras del parlamento y la estatua de la justicia del Old Bailey), Finch comienza a seguirle la pista. Pronto a esos atentados se unen los asesinatos de importantes miembros del partido y Finch comienza a pensar que detrás de la máscara no hay una persona normal. "Luchamos contra alguien que no es normal... ya sea física o psicológicamente. Es la parte psicológica la que me asusta. Porque si resuelvo este caso... y lo voy a hacer... tendré que entrar en su cabeza... para pensar como él piensa. Y eso es algo que me asusta", dice Finch en uno de los capítulos. Y ese es precisamente su papel en esta historia: el del sabueso que intenta comprender al "villano", que intenta descubrir sus secretos. Pero comprender a V no es tarea fácil y para Finch significará renunciar a su cordura mediante el consumo de LSD para alcanzar la extraña revelación que alcanzó V y que le llevó a ser lo que es.

Adam Susan: El líder del partido y un fiel creyente en la ideología fascista, aunque repudia los fascismos modernos y defiende la concepción romana del fascismo (cuyo símbolo es un manojo de ramas atadas). "Una rama puede romperse. El manojo perdura. El fascismo es la fuerza de la unidad. Creo en la unidad, creo en la fuerza. Y si la fuerza, la unidad para alcanzar un objetivo, requiere la uniformidad de pensamiento, palabra y obra, que así sea". Creo que estas palabras definen perfectamente a este personaje y lo que representa. Por otra parte se trata de un hombrecillo penoso y un tanto ridículo, que vive desconectado de la realidad y aislado de la nación que supuestamente gobierna. La única preocupación del líder es Destino, el ordenador que supone la verdadera burocracia del partido. De hecho, su desconexión de la realidad y su obsesión con el ordenador son tales que cree enfermizamente estar enamorado de Destino.

Valoración:

"V de Vendetta" es una de las primeras grandes obras de Moore. Aunque contó con importantes aportaciones de Lloyd, en ella se pueden ver algunos de los elementos más característicos de Moore. Aunque es un cómic de misterio e intriga (muy próximo al género noir en diversos aspectos), "V de Vendetta" también supone un viaje a los rincones más oscuros y despreciables del ser humano. En esta historia nunca está claro quién es el héroe y quién el villano, pues tanto los miembros del partido como el propio V llevan a cabo actos de una tremenda crueldad. Lo único que cambia son los motivos que les llevan a cometer dichos actos. En cierto sentido la discusión acerca de si el fin justifica los medios está bastante presente a lo largo de la obra.

Sin embargo, lo que más destaca es la tremenda carga política de este cómic. Alan Moore siempre ha sido muy crítico con los diferentes gobiernos ingleses (especialmente con el de Margaret Thatcher, primera ministra de Inglaterra cuando comenzó a publicarse "V de Vendetta") y ha manifestado en diversas ocasiones que su tendencia política está muy próxima al anarquismo. Utilizando al personaje de V, Moore expresa toda una visión de lo que supone esta concepción política.


En ocasiones la defensa de la anarquía se ha trivializado y ha sido excusa y justificación para comportamientos bastante cuestionables. Pero "anarquía" y "caos" no son términos sinónimos. El anarquismo es una tendencia política surgida en el marco de una economía basada en la explotación agraria y defiende el derecho de cada ciudadano a gobernarse a sí mismo y a disponer de su propia tierra. Ese es precisamente el verdadero anarquismo: la ausencia de líderes y de gobernantes y el establecimiento de una sociedad en la que cada ciudadado se autogobierna. Y para ello es fundamental un alto grado de responsabilidad sobre las propias acciones.

Ésta es la idea subyacente a los actos de V, pues su venganza no sólo se lleva a cabo sobre los hombres, sino también sobre los ideales. La lucha de V es una lucha contra la opresión y el totalitarismo, pero también una lucha contra las acomodaticias creencias de la gente. Lo que V defiende es que no hay nada más importante que la propia identidad (algo irónico viniendo de parte de alguien cuya identidad no conocemos). Sin embargo, en la Inglaterra de "V de Vendetta" gran parte de la gente ha renunciado a su identidad para encajar en el nuevo orden. V pretende cambiar eso. Pretende destruir el viejo orden y permitir que, desde las ruinas, se origine un nuevo orden (aunque tiene muy claro cuál es su papel y sabe que deberán ser otros los que se encarguen de la posterior reconstrucción).


En cuanto al uso del lenguaje, el maestro Moore realiza toda una clase magistral, componiendo magníficos diálogos con citas literarias extraídas de las más diversas fuentes (desde William Shakespeare al satanista Aleister Crowley) y con extractos de diversas canciones (especialmente de grupos ingleses). Moore también otorga una gran importancia símbolica al cine y al teatro. El propio V llega a afirmar que el mundo entero es un escenario. Por eso su identidad no importa, ya que la identidad del actor nunca es relevante: sólo la del personaje que interpreta. V es un personaje. Puede que el actor que hay detrás sea "el hombre de la sala cinco". Puede que no. ¿A quién le importa?


La lectura de "V de Vendetta" es una absoluta gozada. Si bien es cierto que los primeros capítulos pueden resultar algo confusos (le falta algo de enfoque al principio, como el propio Moore ha afirmado), el resto es una obra coherente y de gran calidad. Los contrastes del claroscuro del dibujo de Lloyd proporcionan la adecuada ambientación noir para la historia, que Moore salpica con las diversas referencias que ya hemos comentado, así como con el uso de algunos de sus más acertados recursos narrativos. Destaca especialmente la estructura cíclica del argumento, en la que el final establece un asombroso paralelismo con el principio (algo que, por otra parte, es casi "marca de la casa" de Moore).

Es una obra densa, compleja, aunque no tanto como otras obras de Moore. También una obra siniestra. Sin embargo, deja entrever un cierto optimismo que no evidencian otras obras de este autor. Aunque el final deja muchas posibilidades abiertas, las más plausibles parecen ser también las más positivas. Recordemos que "V de Vendetta" es principalmente una obra política en la que se ensalza el triunfo de la libertad del individuo y la reivindicación de la propia identidad sobre la ausencia de voluntad y la sumisión de la masa (mientras el fascismo defiente la primacía del conjunto sobre el individuo, el anarquismo propone todo lo contrario).

La lectura de "V de Vendetta" nos deja con algunos momentos dignos del recuerdo: el "diálogo" entre V y la estatua de la justica del Old Bailey, la tortura de Evey, la historia de la carta de Valerie, el orgasmo del líder delante de su ordenador, la mística revelación inducida por el LSD de Finch... Sin duda es una obra imprescindible que todo buen aficionado al cómic y a la buena literatura debería tener en su estantería.

La reseña ha terminado.
Aplaudan si les ha gustado.

3 comentarios:

  1. Gracias por la reseña, aunque no he leído el Comic (soy otro más que me entero por la película), me haz dado información al respecto de la revista. Saludos

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  2. Genial muchas gracias por tu aportación soy muy fan de Alan Moore

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