15 de junio de 2013

[Videojuegos] Una panorámica general del E3 2013


Esta semana se ha celebrado el E3, la feria más importante de ocio electrónico del mundo. Muchos lo hemos vivido desde las pantallas de nuestros ordenadores, observando y comentando en directo las conferencias mientras dejábamos constancia de nuestras impresiones en foros y redes sociales. Durante unos días la red se ha llenado a rebosar de datos, vídeos y opiniones, pues era tiempo de E3 y pocos momentos del año se viven con la misma intensidad por parte de los aficionados a los videojuegos. Esto no deja de ser curioso, pues hace tiempo que el E3 ya no es un acontecimiento dirigido a una apasionada minoría de aficionados, sino a un público mucho más global. Desde la tribuna del E3 ya no se predica sólo a los conversos, pero este hecho no parece restar ni un ápice de interés sobre lo que sucede en la feria.

No obstante, el E3 de este año ha vuelto a depositar el foco de atención en lo que realmente importa: los juegos. Otros aspectos dirigidos al gran público como las funciones multimedia, la televisión y los controladores de movimiento han estado presentes, pero en un discreto segundo plano. Era obvio que la presentación de las nuevas consolas requería el despliegue de un potente catálogo. Por un lado, la experiencia pasada ha mostrado que es un error lanzar una nueva consola al mercado sin tener disponible desde su salida una amplia e interesante cantidad de juegos. Por otro, la nueva generación no supone un avance tan grande como han querido vendernos y el reclamo de los juegos exclusivos de las nuevas consolas será fundamental para que muchos consumidores superen las reticencias elicitadas por el cambio de generación. Se han presentado muchos juegos en este E3, lo cual es muy positivo y casi ha conseguido que nos olvidemos de todo lo negativo que ha tenido esta feria.

Ha habido detalles negativos, por supuesto, pero también sorpresas agradables e inesperadas. Las próximas líneas tratarán de dibujar una imagen panorámica de lo que ha supuesto el E3 de este año, aunque pasada por el filtro de mis propias opiniones y preferencias. Por tanto, el lector debe saber que dicha panorámica estará algo sesgada y será deliberadamente parcial, dejando a un lado el PC y centrándose en las distintas consolas. También habrá un pequeño espacio reservado para destacar algunos juegos de la feria, tanto entre las grandes producciones como entre los juegos independientes.

Microsoft, el aspirante a tirano con pies de barro


Microsoft no las tenía todas consigo en este E3. La presentación previa de su nueva consola, Xbox One, no convenció a nadie salvo a los defensores más recalcitrantes de Xbox 360. Su modelo altamente restrictivo respecto al consumidor despertó odios enconados, exacerbados a posteriori por unos inexplicables fallos de comunicación por parte de empleados de la propia empresa. La única manera de superar esta situación era aprovechar el escenario del E3 para presentar juegos y más juegos, con la esperanza de que alguno de ellos fuese lo suficientemente atractivo como para que el potencial comprador de Xbox One olvidase todos los aspectos negativos de la nueva plataforma. En efecto, Microsoft centró su conferencia en los juegos, presentando una buena cantidad de los mismos: "Metal Gear Solid V: The Phantom Pain", "Dark Souls II", "Ryse: Son of Rome", "Killer Instinct", "Quantum Break", "Crinsom Dragon", "Halo", "Titanfall"...

Además de un rediseño de Xbox 360, Microsoft anunció que los suscriptores de Xbox Live comenzarán a recibir juegos gratuitos, lo cual supone un movimiento muy en la línea del exitoso PlayStation Plus. Sin embargo, ni siquiera esto supuso el ansiado lavado de cara que tanto necesitaban. Cuando se desveló que el precio de salida de Xbox One sería de 499 euros, la noticia fue acogida con indiferencia en el mejor de los casos o con hostilidad en el peor. Si unimos el elevado precio, las polémicas restricciones y otros aspectos negativos como la escasa presencia del desarrollo indie en la plataforma, el cóctel resultante no resulta muy agradable.

Microsoft se posicionó claramente respecto a cómo deseaba que fuese la nueva generación respecto a ciertos asuntos, como la conexión a la red o la segunda mano, adoptando una postura quizá demasiado extrema. Esto ha repercutido en su contra, perjudicando su imagen y por tanto beneficiando a sus competidores. Es lógico suponer que Xbox One será ciertamente exitosa en Estados Unidos, en cuyo mercado Xbox 360 ha contribuido a crear un importante nicho, pero cabe preguntarse si conseguirá hacerse un hueco en otros países o si quedará eclipsada por las demás consolas. Teniendo en cuenta los posteriores movimientos de Sony con PS4, a Microsoft parecen quedarle sólo dos opciones: comenzar una huida hacia adelante que parece destinada al fracaso o dar marcha atrás en sus decisiones y cambiar su modelo, asumiendo de forma implícita el fracaso del mismo.

Sony, el astuto oportunista con una daga envenenada


Existía cierto temor a que Sony siguiese los pasos de Microsoft durante la presentación de PS4, pues eso habría ratificado el modelo restrictivo de Xbox One y lo habría convertido en la tónica general de las próximas generaciones de consolas. Pero, en contra de lo esperado, Sony optó por desmarcarse de su competidora y eligió un modelo opuesto. PS4 no sólo saldrá a la venda a un precio mucho más asequible (399 euros), sino que además dejará a un lado las restricciones que presenta Xbox One. Sony mostró abiertamente su apoyo a la venta de juegos de segunda mano durante su conferencia, en una astuta jugada dispuesta a atraer a todos los que se habían sentido decepcionados por Xbox One. Puede parecer incluso ridículo que se haga campaña basándose en algo que hasta ahora siempre ha sido un derecho del consumidor, pero el hecho es que Sony se aprovechó del descontento que había generado Xbox One para granjearse la simpatía del público.

¿Escuchó Sony las protestas de los consumidores o es sólo un movimiento oportunista? Quizá un poco de ambas cosas, aunque lo cierto es que la decisión de Sony parece más una daga envenenada clavada en la espalda de Microsoft que una concesión a los potenciales consumidores. La guerra entre ambas empresas, que se había enfriado de forma notable durante los últimos años gracias al gigantesco éxito de las consolas de Nintendo, ha vuelto a recrudecerse de forma inesperada. Ya hay quien opina que Sony ha ganado el conflicto antes de que éste hubiese estallado, pero personalmente prefiero no dejarme llevar por la euforia que despertaron las puñaladas de Sony durante su conferencia y esperar a ver lo que deparan los próximos meses. Tengo la impresión de que Xbox One y PS4 no van a ser tan diferentes como parece y el hecho de que PS4 haya optado por abandonar el multijugador online gratuito de PS3 en favor de uno de pago mediante PlayStation Plus parece ir en esta línea. Cabe esperar que los modelos de mercado de ambas consolas acaben ajustándose mutuamente, llegando a una especie de punto medio en el que ni Xbox One será tan negativa como al principio ni PS4 será tan amable con el consumidor como dio a entender Sony en su conferencia.

Mientras esperamos que se consolide el aún inestable panorama de la nueva generación, hay que concederle un mérito a Sony: pese a que Microsoft dejó un tanto de lado a los indies durante su presentación, su adversaria les concedió un importante papel en la suya. Sony mostró así su apoyo al desarrollo independiente que tantas alegrías nos ha dado en los últimos tiempos. Si bien fue Microsoft la primera en dar cabida a los indies gracias a los servicios de descarga de Xbox 360 (Xbox Live Arcade y Xbox Live Indie Games), todo parece indicar que Xbox One no les prestará la misma atención. En cambio, Sony ha abierto las puertas de par en par a los juegos indie, lo cual es un detalle estupendo que le ha hecho ganar muchos puntos.

En cuanto a  los juegos, la conferencia de Sony también contó con una considerable ración: "The Last of Us", "Puppeteer", "Beyond: Two Souls", "The Order: 1886", "Final Fantasy XV", "Kingdom Hearts III", "Mad Max", "Destiny"...

Nintendo, el caminante ajeno a la realidad que le rodea


Sólo podemos especular acerca de los motivos reales que han llevado a Nintendo a prescindir de su conferencia en el E3 de este año en favor de un escueto Nintento Direct. Aunque muchas voces proclamen que Nintendo y su Wii U no podían competir cara a cara con Xbox One y PS4, la sensación que transmite la compañía de Mario es la de alguien que no está interesado en la competición. Nintendo tiene una importantísima base de consumidores y una imagen comercial distintiva y claramente reconocible por todo el mundo. Si parece jugar en otra liga no es por temor a sus competidores, sino porque así lo ha decidido. Sólo el tiempo dirá si ha desperdiciado la oportunidad de aprovechar este E3 para atraer al público descontento con las demás plataformas.

Pero si hay algo que se puede achacar a Nintendo es su rígido continuismo, pues su modelo es prácticamente el mismo desde el lanzamiento de Wii y DS. No obstante, parece haber oído las críticas que decían que su catálogo carecía de juegos orientados a un público más adulto y exigente y se ha apoderado de Platinum Games para que desarrolle un "Bayonetta 2" exclusivo para Wii U. También Monolith Soft prepara un nuevo juego para Wii U titulado "X", sucesor del notable "Xenoblade", lo cual asegura que los usuarios más exigentes de la consola no quedarán olvidados. Por lo demás, Nintendo ha decidido continuar con su tónica habitual de seguir expandiendo sus franquicias más populares, pues al estar tan fuertemente asentadas casi se puede asegurar que sus nuevas entregas se venderán solas. En ausencia de un nuevo Metroid han presentado un nuevo Donkey Kong ("Donkey Kong Country: Tropical Freeze"), al igual que en ausencia de un nuevo Zelda han mostrado un vídeo de uno de los más queridos títulos de la saga ("The Legend of Zelda: The Wind Waker") adaptado a los tiempos modernos con gráficos más vistosos. Como de costumbre, Nintendo ofrece pocas sorpresas.

Mientras Microsoft y Sony se han embarcado en una lucha encarnizada para situarse a a cabeza de la nueva generación de consolas, Nintendo sigue su camino en solitario. La base de consumidores que ha creado estos años es un excelente colchón de seguridad que le permite cierto margen, pero la compañía no parece dispuesta a arriesgarse lo más mínimo.

Soldados, brujas y corredores

Ha habido muchos juegos en la feria, pero me gustaría destacar tres: "Metal Gear Solid V: The Phantom Pain", "Bayonetta 2" y "Mirror´s Edge".


Se le pueden criticar muchas cosas a Hideo Kojima, pero hay que admitir que sabe vender sus juegos. Nunca he sido un gran fan de la saga Metal Gear, pues su terminología militar y su parafernalia bélica, unida a sus excesos argumentales, nunca han logrado atraparme. Sin embargo, mentiría si dijese que "Metal Gear Solid V: The Phantom Pain" no me resulta atractivo. La jugabilidad de mundo abierto y el paso realista del tiempo pueden suponer un cambio refrescante para la saga.


Pocos juegos me han parecido tan retantes como "Bayonetta". La bruja de Platinum Games te incita una y otra vez a rejugar, a superar tus límites y a enfrentarte a desafíos que rozan la locura. Mientras tanto, casi sin darte cuenta, adquieres un dominio y una maestría en el manejo de los controles que ni tú mismo puedes creer. Junto a su envoltorio hiperbólico y satírico, esto hizo que "Bayonetta" se convirtiese en un clásico instantáneo. Basándonos en los visto durante el E3, "Bayonetta 2" es más de mismo: más combates imposibles, más bailes provocadores, más retos enfermizos y más jugabilidad exquisita. ¿Cómo no esperarlo ansiosamente?


Saber que DICE tiene un nuevo "Mirror´s Edge" en el horno me llena de tranquilidad. En estos tiempos de desarrollos millonarios, el primer "Mirror´s Edge" no vendió las suficientes copias como para considerarse rentable y eso parecía haberlo condenado a ser uno de esos juegos de culto que toparon con la incomprensión del mercado y acabaron abruptamente su trayectoria. Por suerte, alguien decidió darle una nueva oportunidad a la franquicia. Aún es muy pronto para juzgar a este nuevo "Mirror´s Edge", pero sin duda habrá que seguir su desarrollo con interés.

Alegría indie

Respecto a los juegos indie del E3, mis destacados son los siguientes: "The Witness", "Below" y "Transistor".


Jonathan Blow alcanzó el más elevado Olimpo con "Braid" y desde entonces todos esperamos su nueva obra como agua de mayo. "The Witness" lleva ya bastante tiempo en desarrollo y seguimos sin saber mucho acerca de él aparte de que transcurrirá en una isla y que contará con una enorme cantidad de puzles. Su aparición en la feria se redujo a la confirmación de su salida en PS4 y poco más, pero cualquier aparición pública de este juego es motivo de alegría. Aunque "The Witness" no fuese más que una mera fracción de lo que fue "Braid", eso ya lo colocaría por delante de la gran mayoría de los juegos actuales.


Capybara Games, desarrollador de "Might & Magic: Clash of Heroes" y "Superbrothers: Sword & Sorcey", fue uno de los pocos estudios indie que apareció en la conferencia de Microsoft. A pesar de estar rodeado por producciones gigantescas como "Metal Gear Solid V: The Phantom Pain", "Ryse: Son of Rome" o "Titanfall", el nuevo juego de Capybara, "Below", consiguió destacar por su atmósfera sobria y minimalista. Como dice la vieja máxima: a veces, menos es más.


"Transistor" es lo nuevo de Supergiant Games, responsables del preciosista "Bastion". Su nuevo juego parece contar con todos los elementos para convertirse en un éxito: una protagonista femenina carismática, un diseño artístico extraordinario, una estupenda banda sonora y una jugabilidad similar a la de "Bastion". Estoy seguro de que "Transistor" resultará una experiencia muy satisfactoria.

Conclusión

¿Se supone que ya ha empezado la tan cacareada nueva generación de consolas? Yo no tengo esa sensación. Más allá de las mejoras en potencia gráfica, Xbox One y PS4 no suponen un avance tan exagerado como han tratado de vendernos. Por otro lado, todo parece indicar que la transición de la generación actual a la siguientes no va a producirse con brusquedad, sino que se realizará de forma lenta y progresiva. Xbox 360, PS3, Xbox One y PS4 van a convivir durante algún tiempo, lo cual atenuará aún más la sensación de cambio. Puesto que en mi opinión dicho cambio era aún prematuro, me parece bien que se tome su tiempo. No tengo prisa por subirme al carro de la nueva generación hasta tener la certeza de haber exprimido la presente.

Será necesario seguir el progreso del enfrentamiento entre Sony y Microsoft, pues los movimientos realizados por Sony en el E3 pueden desequilibrar la situación que se ha mantenido hasta el momento. No quiero cometer el error de dejarme llevar por la impresión general que ha causado Sony, aunque muchos la considera la clara vencedora del E3. Pese a que no comulgo con el planteamiento de Xbox One y PS4 me ha dado varios motivos para sentirme interesado, no estableceré un juicio hasta que la situación se defina con más claridad una vez que ambas consolas salgan a la venta. En cuanto a Nintendo, todo parece indicar que la compañía de Mario seguirá en su mundo tanto como yo en el mío. Como ambos mundos tienen pocos puntos en común, mi interés hacia Nintendo seguirá siendo limitado.

En su conjunto, este E3 ha resultado más interesante que los de los últimos años, pues los juegos han retomado el protagonismo que les fuera robado por las opciones multimedia y los controladores de movimiento en ediciones pasadas. Aún así le sigue quedando un largo camino hasta recuperar la grandeza que tuvo una vez. Pocos momentos de este E3 han conseguido robarme el corazón y algunas ausencias, como el tan deseado "Beyond Good & Evil 2", se han notado con demasiada intensidad. A pesar de todo, la presencia de tantos indies interesantes, la confirmación de que la franquicia "Mirror´s Edge" sigue viva y alguna que otra cosa más generan en mí una valoración global positiva.

7 de junio de 2013

[Series] Especial Classic Doctor Who: Temporada 01 Serial 004 - Marco Polo


El principal inconveniente que presenta el visionado de la serie clásica de “Doctor Who” es el hecho de que se ha perdido una gran cantidad de capítulos pertenecientes a las primeras temporadas. Debido a la política que mantenía la BBC por aquel entonces, una parte considerable de sus archivos fue destruida o borrada entre 1967 y 1978. Entre esos archivos se encontraban muchos seriales en blanco y negro de “Doctor Who”. Algunos de ellos consiguieron recuperarse gracias a la existencia de copias de diversa naturaleza, pero la gran mayoría de ellos han desaparecido de forma irrevocable. En total, 108 episodios (de los 253 rodados durante los seis primeros años de la serie) se han perdido. No obstante, se conservan algunos materiales de estos capítulos perdidos, así como el sonido, lo que ha llevado a que se realicen montajes que pretenden reconstruirlos en la medida de lo posible. Dichos montajes constan del audio original acompañado de fotografías estáticas de los actores, así como textos que describen la acción. Visionar 108 episodios de esta manera, carentes por completo de movimiento, puede desanimar incluso al espectador más motivado, pero el hecho es que la calidad de muchos de estos episodios perdidos es tal que hace que el limitado formato de sus versiones reconstruidas quede en segundo plano.

Es el caso de “Marco Polo”, un serial compuesto por siete capítulos, todos ellos perdidos. Su versión reconstruida, pese a sus muchas limitaciones, demuestra al espectador que se trata de uno de los seriales más fascinantes de los primeros años de “Doctor Who”. Su argumento se sitúa en el pasado, concretamente en el año 1289. La TARDIS ha aterrizado en una yerma región del Himalaya, pero se ha averiado. El Doctor y sus acompañantes se encuentran perdidos, sin víveres ni agua. Afortunadamente, se cruzan en el camino de una caravana que recorre el desierto y se dirige hacia el palacio del Emperador de China, el poderoso Kublai Khan. En esa caravana viaja el famoso comerciante veneciano Marco Polo, que tras largos años al servicio de Kublai Khan espera la oportunidad de regresar a su país natal. Los hombres de la expedición desconfían del Doctor, a quien consideran un brujo, y creen que la TARDIS es una suerte de caravana mágica. Sin embargo, Marco Polo cree que la TARDIS supone su mejor oportunidad para abandonar la corte de Kublai Khan y planea entregársela al Emperador a cambio de su libertad. Obligados a viajar junto al mercader, el Doctor y los suyos recorren el largo y peligroso camino a través del desierto, ignorantes de que Marco Polo no es el único que tiene planes para la TARDIS: Tegana, un señor de la guerra mongol, también planea hacerse con ella para deponer al Emperador.

Esta aventura del Doctor y sus acompañantes se centra principalmente en el viaje de la caravana, que no sólo les lleva a recorrer una enorme distancia a través del desierto, sino también a enfrentarse a diversas adversidades como la escasez de agua, las tormentas de arena y las incursiones de los bandidos. Todo ello sin contar las maquinaciones de Tegana, gran villano de este serial, que despliega todas sus dotes para la manipulación y el engaño en su intento por arrebatarle el poder a Kublai Khan. El argumento está muy inspirado por las historias de la Ruta de la Seda, de ahí que se le otorgue tanta importancia a los peligros que afrontaban las caravanas comerciales de la época. Alejándose de la ciencia ficción imperante en anteriores capítulos, este serial juega con la historia y recrea esta época fascinante. De hecho, el propio Marco Polo es un personaje histórico famoso por sus viajes a Catay (China). Se trata del primer personaje histórico real que aparece en la serie, aunque desde luego no será el último.

Una de las subtramas más interesantes de “Marco Polo” narra el nacimiento de la amistad entre Susan y Ping-Cho, una jovencita que se dirige a la corte de Kublai Khan para contraer un matrimonio que ha sido concertado. Desde el primer capítulo no habíamos tenido oportunidad de ver a Susan inmersa en situaciones típicas de una chica de su edad, lo que nos permite hacernos una mejor imagen de su carácter. Por otro lado, resulta igualmente curiosa la relación que se establece entre el Doctor y el Emperador. En los últimos episodios de este serial, el Doctor proporciona unos refrescantes e inesperados interludios cómicos gracias a sus encuentros con el poderoso Kublai Khan. El Doctor se había mostrado con anterioridad como un personaje excéntrico, pero en este serial se explora por primera vez su faceta cómica con excelentes resultados.

Es una verdadera lástima que este serial se haya perdido, pues los escasos materiales recuperados muestran un trabajo excelente en cuanto a escenografía y vestuario. Las imágenes que se conservan evidencian una estupenda recreación tanto del desierto como de las diversas ciudades que cruza la caravana en su viaje hasta la corte del Emperador. Es probable que “Marco Polo” sea uno de los seriales históricos más interesantes de “Doctor Who” y el visionado de su versión reconstruida es altamente recomendable para todo seguidor de la serie.

3 de junio de 2013

[Series] Especial Classic Doctor Who: Temporada 01 Serial 003 - The Edge of Destruction


“The Edge of Destruction” es un serial muy corto en comparación con los demás, pues sólo abarca dos episodios. Sin embargo, se trata de dos de los capítulos más extraños no sólo de la primera temporada, sino de la serie al completo.

Tras su viaje a Skaro, un problema en el funcionamiento de la TARDIS genera extraños efectos entre los viajeros: desmayos, pérdidas de memoria, paranoia, agresividad... El Doctor y sus acompañantes comienzan a comportarse de forma insólita. Susan sospecha que algún tipo de inteligencia alienígena se ha apoderado de la nave y se esconde en el interior de uno de sus tripulantes. Por su parte, el Doctor cree que Ian y Barbara están tramando apoderarse de la TARDIS y está dispuesto a echarlos, dejándolos abandonados en cualquier parte del espacio y el tiempo. El conflicto entre los viajeros no tarda en hacerse insostenible. Mientras, la propia TARDIS intenta avisar a sus ocupantes del peligro que corren, aunque sólo uno de ellos parece dispuesto a escuchar sus advertencias.

La principal virtud de este serial radica en el escenario en el que se desarrolla: el interior de la TARDIS. Los seriales siempre suelen desarrollarse en el exterior, en algún lugar extraño o insólito. De hecho, el recurso argumental más utilizado en esta etapa primigenia de la serie (y también en el resto de la serie, incluyendo su etapa moderna) consiste en bloquear de alguna manera el acceso del Doctor y sus acompañantes a su nave, de forma que deban afrontar diversas vicisitudes en algún lugar extraño antes de concluir su aventura, volver a la TARDIS y proseguir su viaje. No es común, por tanto, que la historia transcurra por completo en el interior de la nave, lo cual otorga un interés añadido a “The Edge of Destruction”. Este serial nos permite echar un vistazo al interior de la TARDIS, además de mostrarnos cómo es la vida de sus habitantes cuando no están viajando al pasado o visitando algún exótico mundo alienígena.

Dado que por lo general las aventuras del grupo transcurren siempre en el exterior, el rol de la TARDIS suele verse reducido al de mero transporte. Sin embargo, en “The Edge of Destruction” contemplamos por primera vez que la TARDIS no es una simple máquina, sino que es un entidad viva, consciente e inteligente. Las implicaciones de este descubrimiento serán de gran trascendencia para el devenir de “Doctor Who”, pues a la larga la TARDIS dejará de ser una simple excusa para viajar de un lugar a otro y se convertirá en una parte fundamental del reparto. La TARDIS es en realidad un personaje más de la serie junto al Doctor y a sus acompañantes; una idea que se desarrollará más ampliamente en el futuro pero que se presenta por primera vez en este serial.

A pesar de sus virtudes, “The Edge of Destruction” resulta bastante confuso. No hay una clara unión lógica entre los acontecimientos que se suceden en los dos capítulos que forman este serial y su conclusión es todo un deus ex machina (quizá el primer gran deus ex machina de toda la serie). Se trata de un serial atípico y con una narrativa difusa, pero repleto de ideas interesantes.

1 de junio de 2013

[Series] Especial Classic Doctor Who: Temporada 01 Serial 002 - The Daleks


El segundo serial de “Doctor Who” abarca siete capítulos y se titula “The Daleks”. Este serial es de una importancia trascendental, pues realizó una de las mayores aportaciones a la mitología de la serie: los Daleks, quizá los enemigos más característicos de “Doctor Who”.

En “The Daleks”, el Doctor y sus acompañantes viajan hasta el remoto planeta Skaro, un extraño lugar cubierto de bosques petrificados. Los viajeros descubren una futurista ciudad de metal más allá del lugar donde ha aterrizado la TARDIS, pero Ian y Barbara consideran que sería demasiado peligroso llegar hasta allí y que deben volver a la nave para regresar cuanto antes a su hogar en la Inglaterra de 1963. El Doctor, no obstante, desea explorar el lugar, así que ante la negativa de sus acompañantes sabotea uno de los mecanismos de la TARDIS y les engaña para que crean que la desconocida ciudad es el único sitio donde se puede encontrar la sustancia necesaria para volver a poner la nave en funcionamiento. Esta acción del Doctor tendrá graves consecuencias, pues aunque ellos no lo saben la ciudad está habitada por unas peligrosas criaturas que viven aisladas dentro de armazones metálicos. Caracterizados por su peculiar diseño y sus estridentes voces metálicas, los Daleks hacen su aparición y apresan a los intrusos cuando se adentran en la ciudad.

Skaro es un realidad un mundo devastado por la explosión de una bomba de neutrones durante la pasada guerra entre dos facciones: los Thals y los Daleks. Los altos niveles de radiación hacen de Skaro un lugar prácticamente inhabitable, aunque el Doctor y los suyos ignoraban este hecho. En la celda en la que los Daleks los recluyen comienzan a sufrir los efectos del envenenamiento radioactivo y sólo Susan, que cree haber visto una misteriosa presencia en el interior del bosque petrificado, puede buscar la ayuda que necesitan. Gracias a la muchacha, los viajeros entran en contacto con los enemigos de los Daleks: los antiguos guerreros Thals, ahora convertidos en humildes granjeros que sobreviven a duras penas y rechazan la violencia. La llegada del Doctor y sus acompañantes reavivará el viejo conflicto entre los habitantes de Skaro, aunque los Thals se niegan a luchar contra los Daleks.

En este serial asistimos por primera vez a la maldad de los Daleks y comprendemos que se trata de unos seres repletos de odio irracional por todo aquello que es diferente a sí mismos. Los Daleks sólo viven para exterminar. Resulta curioso constatar que, pese a que comparten un origen común con los Thals, ambas razas han evolucionado de forma radicalmente distinta tras el primigenio conflicto que arrasó su mundo. Mientras que los Thals han abrazado el pacifismo, los Daleks se han vuelto violentos y traicioneros. Mientras que los Thals han desarrollado un cuerpo físico humanoide que roza la perfección, los Daleks han mutado hasta convertirse en seres repulsivos incapaces de sobrevivir sin la protección de su carcasa metálica.

Es preciso mencionar el importante dilema moral que presenta “The Daleks”. Los Thals son pacíficos, pero su única opción de supervivencia pasa por luchar contra los Daleks. Ian y Barbara les animan activamente a entrar en batalla, desconocedores del precio que los Thals tendrán que pagar por ello. ¿Qué derecho tienen los viajeros del tiempo a aleccionar a los alienígenas? ¿Qué derecho tienen a influir de semejante manera sobre otra civilización? El espectador debe juzgar estas cuestiones.

Por otro lado, uno de los detalles más llamativos de este serial es la mezquindad del Doctor, cuyo sabotaje de la TARDIS pone en peligro no sólo su propia vida, sino también las vidas de sus acompañantes. La actitud del Doctor dista mucho de la de los héroes de los seriales de ciencia ficción de la época: es egoísta, altivo e intolerante y, cuando las cosas se complican, su única intención es escapar de los problemas cuanto antes. No olvidemos que Ian y Barbara se convirtieron en sus compañeros de viaje porque él decide cerrar las puertas de la TARDIS con ellos dentro en el primer capítulo, secuestrándolos en contra de su voluntad. Sin embargo, la presencia de los dos profesores supondrá una influencia fundamental en el posterior desarrollo del personaje, pues son ellos los primeros que le enseñarán lecciones de humanidad.

Como otras series de ciencia ficción de los años 60, “Doctor Who” tuvo que recurrir a la imaginación para construir un escenario alienígena con sus respectivos habitantes utilizando los escasos recursos a su disposición. Sirviéndose de diversos trucos, como el uso de miniaturas para representar los planos de la ciudad Dalek o de fondos pintados en la pared para simular los interminables pasillos, “The Daleks” consigue una estupenda y encantadora estética. Pese a su lento desarrollo, influido quizá por la excesiva cantidad de capítulos que abarca, este serial resulta tremendamente atractivo.