17 de noviembre de 2009

[Anime] Genius Party

El número de estudios de animación que hay en Japón es realmente abrumador. Sin embargo, la mayoría de estos estudios se dedican a realizar proyectos que podríamos considerar dentro de la "animación comercial". Los estudios que dedican parte de sus recursos a impulsar el desarrollo de proyectos independientes (en los que la parte artística prima por encima de la proyección comercial) son relativamente pocos. Entre ellos, en los últimos años un estudio ha comenzado a destacar por la realización de proyectos independientes que usan las técnicas de animación más vanguardistas. Se trata de Studio 4ºC (realizador del excelente largometraje "Tekkon Kinkreet"). El primer proyecto a gran escala de animación independiente de Studio 4ºC fue una colección de cortometrajes llamada "Genius Party".


Realizada en 2007, "Genius Party" es una antología que engloba siete cortos de animación, algunos de los cuales tienen una clara vocación experimental (lo que los hace bastante inclasificables). Cada corto fue dirigido por un director diferente, lo que le otorgaba una entidad propia y le diferenciaba de los demás. De igual forma, cada corto contó con un estilo artístico y con técnicas de animación diferentes y radicalmente distintas del resto. El éxito de "Genius Party" propició el lanzamiento al año siguiente de una nueva antología de cortos titulada "Genius Party Beyond", de la que hablaremos en otro momento.

"Genius Party" no ha sido editado en nuestro país (y las posibilidades de que lo sea son escasas, por no decir inexistentes), por lo que debe ser visionado en versión original.

Siete cortos, siete genios:

"Genius Party" (dirigido por Atsuko Fuyushima): Primer corto de la antología a la que da nombre. Su carácter es básicamente introductorio, ya que nos prepara ante el espectáculo visual que se abre ante nosotros con el comienzo de esta colección de cortos. En él vemos a una suerte de chamán o hechicero tribal disfrazado de pájaro tratando de hacerse con un corazón brillante generado por unas rocas vivientes (las cuales tienen rostro y son capaces de actuar por su cuenta). Se trata de un corto en el que el apartado argumental es secundario, pues lo que prima en él es, sin ninguna duda, el espectáculo de formas y colores que se pone en juego gracias a los corazones luminosos que generan estas piedras vivientes que podríamos calificar como "mágicas". Realizado con una animación impecable y un manejo del color exquisito, este corto es, como comentábamos más arriba, un pequeño aperitivo de lo que nos espera.


"Shangai Dragon" (dirigido por Shoji Kawamori): Hablar de Shoji Kawamori es hablar de "Macross". Este auténtico veterano del mundo de la animación es el creador de la primera serie ambientada en el universo Macross (la mítica "The Super Dimension Fortress Macross"), además de ser conocido por sus diseños mecánicos para la no menos mítica "Ghost in the Shell". Obviamente, viniendo de Shoji Kawamori, en este corto no pueden faltar los gigantescos mechas. El argumento nos propone lo siguiente: un niño de unos cinco o seis años de una guardería china encuentra un objeto caído del cielo. Dada la similitud del objeto con un lápiz (al niño le encanta dibujar), comienza a utilizarlo para garabatear formas en el suelo; formas que automáticamente se materializan como por arte de magia. Se trata de un instrumento capaz de modificar la materia y crear objetos de la nada y, como era de esperar, otros lo están buscando. Por un lado una pareja de cyborgs luchadores provenientes del futuro y, por otro, una horda de gigantescas criaturas mecánicas. Al contrario de lo que pueda parecer, se trata de un corto con bastante sentido del humor y que, en determinados momentos, parodia un género muy popular en el país nipón: el sentai (al que pertenecen las series tipo "Power Rangers"). Se trata de una auténtica oda a la imaginación infantil y a sus inocentes principios. En cuanto a su realización, mezcla animación tradicional con modelos en 3D y utiliza un curioso efecto de "línea quebrada" en los objetos dibujados con el maravilloso artefacto.


"Deathtic 4" (dirigido por Shinji Kimura): El peculiar título de este corto es una referencia al género de superhéroes ("Deathtic 4" es un guiño a "Fantastic 4", los Cuatro Fantásticos). Estilísticamente, este corto es realmente inclasificable, pues utiliza una forma de animación digital cuyo resultado final se asemeja al stop-motion. Este similaridad es absolutamente intencionada, pues este corto bebe en muchos aspectos del clásico "Pesadilla antes de Navidad". Nos encontramos en un mundo alternativo en el que vive una sociedad similar a la nuestra formada por no-muertos. Su mundo es un reflejo tenebroso del nuestro, pero eso no exime a sus niños de tener que coger el autobús todos los días para ir al colegio. El protagonista de esta historia es un niño no-muerto que hace un descubrimiento excepcional: a través de un gigantesco tornado, el mundo de los no-muertos y el de los vivos han entrado en comunicación... y una rana ha entrado en este extraño mundo. Sin embargo, los seres vivos están prohibidos allí, por lo que ayudado por otros tres niños que se creen una especie de equipo de superhéroes tratará de devolver a la ranita a su mundo de origen antes de que la policía zombie la atrape.


"Doorbell" (dirigido por Yoji Fukuyama): Este corto muestra un estilo semejante al shōjo (género de manga y anime dirigido a las chicas). Eso quiere decir que tenemos personajes muy estilizados y predominio de colores claros y tonos pastel en los fondos. El argumento nos propone una circunstancia bastante inquietante: un joven llega a su casa y descubre, para su sorpresa, que alguien exáctamente igual que él ha llegado antes y ha ocupado su puesto en casa junto a su familia. Rápidamente, decide ir a casa de un amigo a contarle lo sucedido, pero al llamar al timbre descubre con consternación que en el interior de la casa de su amigo también hay una copia suya. Temiendo que uno de estos "impostores" llegue antes que él a casa de la chica que le gusta, el joven comienza a correr desesperadamente. Soprende, una vez que conocemos el final del corto, el hecho de que tras su sencillo argumento se esconda una reflexión tan profunda sobre la fugacidad del tiempo. La originalidad de su mensaje o moraleja justifica la inclusión de este corto, mucho menos experimental que los demás, en "Genius Party".


"Limit Cycle" (dirigido por Hideki Futamura): De todos los cortos, éste es el que tiene la vocación experimental más clara. De hecho, no tiene argumento, ya que únicamente está compuesto por una sucesión de imágenes, que podríamos definir como "oníricas", acompañadas de una narración intencionalmente confusa y ambigua que trata temas filosóficos y teológicos. Se debate la relación del hombre con Dios (recordemos que el concepto occidental de Dios es el de las grandes religiones monoteístas y no es exáctamente igual al concepto de Dios que tienen las sociedades orientales), así como el papel del deseo y del pecado, destacando la gran influencia que ejerce el sexo sobre la mente inconsciente. A primera vista, puede parecer que este corto no tiene ningún sentido, pero esto no es cierto. Este corto debe ser interpretado como "visiones de una consciencia alterada" (es decir, como una "visión" o una "revelación") o como un diálogo entre la mente consciente y la mente insconsciente (como parece evidenciar el desdoblamiento que sufre el protagonista). La cantidad de simbología, tanto procedente de la ciencia (números, gráficos, ecuaciones y demás) como procedente de la tradición arcana occidental (grabados proféticos, mapas de los diferentes estados del ser como el árbol de la vida, etc.), es realmente abrumadora y difícil de asimilar. Es sin duda un corto desconcertante, pero hipnótico y atrayente.


"Happy Machine" (dirigido por Masaaki Yuasa): Este corto realizado con un estilo colorista y desenfadado es uno de los más brillantes de esta antología, pues responde de una forma delicada, sensible y tremendamente sutil a la gran pregunta de "¿cuál es el sentido de la vida?". La premisa de la que parte es muy sencilla: un bebé de un par de años de edad vive cómodamente en el interior de un entorno aislado que funciona de forma mecánica. Incluso tiene una especie de "cuidadora virtual" que se encarga de su alimentación. Sin embargo, un buen día el lugar deja de funcionar y el bebé es expulsado de él (en una escena que simula claramente el nacimiento). En ese momento el pequeño se verá arrojado a un curioso mundo en el que viven criaturas de lo más peculiar. A través de sus contactos con dichas criaturas, el niño empezará a comprender uno de los principios más elementales de la vida: para que una criatura viva, otra tiene que morir. Unos sirven de alimento a otros y, de esta forma, todo se mantiene en equilibrio. Años después de su llegada a ese mundo, el niño, ya convertido en un anciano, volverá a la máquina encargada de su cuidado y tendrá que tomar una importante decisión basándose en lo que ha aprendido.


"Baby Blue" (dirigido por Shinichiro Watanabe): El maestro Shinichiro Watanabe, director de "Cowboy Bebop" y "Samurai Champloo", se encarga de cerrar "Genius Party" con un corto preciosista e intimista que trata principalmente sobre los sentimientos. El argumento es bien sencillo: un día un joven se acerca a una chica de su instituto y le pide que le acompañe lejos de allí. Ambos se marchan juntos con el único objetivo de ver cuán lejos pueden llegar. A lo largo de su viaje iremos conociéndolos, descubriendo su pasado y la peculiar relación que comparten. De igual forma, al final descubriremos cuál es el verdadero motivo de ese viaje improvisado y la profunda reflexión que se oculta tras esa motivación que les ha llevado a dejarlo todo y a compartir un día juntos lejos de sus vidas cotidianas. La conclusión de este corto es tremendamente bella y emotiva, pues remueve sentimientos universales que todos hemos experimentado en alguna ocasión (como la nostalgia). Además, su factura no tiene nada que envidiar a las producciones de gran presupuesto del mundo de la animación, mostrando una elevada calidad y un acabado sólido y cuidado hasta el más mínimo detalle. Es el broche de oro para esta interesante y variada antología.


Valoración:

Tras haber visto "Genius Party" (y a falta de ver "Genius Party Beyond") puedo asegurar que Studio 4ºC se ha convertido en uno de los estudios de animación más vanguardistas, atrevidos y transgresores del panorama japonés. En "Genius Party", sus realizadores demuestran que son capaces de moverse con soltura en cualquier género, así como en el uso de cualquier técnica de animación que tengan a su alzance. Desde el shōjo más tradicional al género más inclasificable y disparatado concebible, Studio 4ºC lleva a cabo un trabajo ejemplar en esta antología, en la que además da cabida a proyectos que quizá no hubiesen podido ver la luz en otro formato.

El valor artístico de este proyecto es indudable, pues ofrece un auténtico océano de imaginación cargado de propuestas interesantes. Son muchos los caminos que puede seguir el mundo de la animación y es labor de los proyectos independientes mostrar nuevos caminos para evitar el estancamiento y la falta de originalidad. Está claro que los caminos que muestra "Genius Party" tienen el potencial necesario para llevar un soplo de aire fresco a una industria que, en ocasiones, adolece de una falta de originalidad provocada por la masificación y la sobreexplotación. Si os interesa el mundo de la animación y queréis saber hasta dónde puede llegar un corto en manos de un director imaginativo, no lo dudéis: debéis ver "Genius Party".

1 comentario:

Los comentarios serán moderados antes de ser publicados.